Este es el cuento más corto del mundo, con solo siete palabras. Aunque no os lo creáis buscadle el sentido, lo encontrareis. Tiene su presentación, su nudo y su desenlace. Escrito por: Augusto Monterroso, espero que os guste.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Lindo detalle (por Monterroso, por los cuentos y por la literatura en general); me agrada vuestra sensibilidad. Seguid leyendo. Seguid descubriendo.
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